«Lo que tenemos que discutir es no incorporar más gente porque le doy un cargo, sino ser capaces de convencer a la gente que Argentina tiene que tener un Estado más razonable”, dijo la presidenta del PRO sobre la incorporación al gabinete de Rodríguez Larreta del economista Martín Redrado, la diputada Silvia Lospennato y el diputado Waldo Wolff, quien trabajó con Bullrich hasta hace unos meses, cuando tuvo algunas diferencias respecto de sus pretensiones como candidato.

«No es la manera»

Con la intención de ganar espacio en la interna de Juntos por el Cambio, este martes el jefe de Gobierno porteño anunció que Redrado, ex titular del Banco Nación y uno de los ex golden boys del menemismo, ocupará un lugar en la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Ciudad. Lospennato, por su parte, asumirá un cargo ad honorem como asesora en el Consejo Consultivo de la Secretaría de Género. Waldo Wolff, en tanto, tendrá un cargo relevante en la Secretaría de Asuntos Públicos porteña.

Tras el anuncio, Bullrich apuntó contra su principal rival dentro de Juntos por el Cambio y recordó que al objetivo de ocupar el Ejecutivo en 2023 no se llega «sumando cargos sino convenciendo en el tipo de cambio fuerte y contundente que tenemos que hacer”. La incorporación de nuevos funcionarios, continuó la presidenta del PRO, surge de «una mirada tradicional (de la política)», cuando «la estrategia de la Argentina» debería ser «el cambio profundo».

“Y cambio profundo es el coraje que le vamos a poner en cada paso que demos como lo venimos haciendo en contra de lo que puede ser esta Argentina populista, de pobreza, destrucción de valor, de trabajo”, subrayó Bullrich en diálogo con Todo Noticias. En ese sentido, aseguró que «no le interesa» este «tipo de jugadas» electorales. «No es la manera que considero que hay que sumar. No es teniendo más cargos, sino llegando mucho más a la sociedad«, remarcó.

Coparticipación

En otro tramo de la entrevista, Bullrich se refirió al anuncio que este lunes hizo el presidente Alberto Fernández sobre el fallo de la Corte Suprema respecto a los fondos coparticipables reclamados por la Ciudad de Buenos Aires.

«A un fin de semana de por medio tuvieron que salir a decir que van a acatar un fallo de la Corte. Vuelve a un Estado constitucional, no intentan romper», destacó Bullrich, aunque criticó que el mandatario «tuvo que desdecirse desde una posición intransigente, diciendo que la Corte era un organismo que prácticamente tenía que desaparecer de la faz de la tierra».

Respecto a los motivos de Fernández para cambiar la estrategia anunciada la semana pasada, cuando afirmó luego de una reunión con 14 gobernadores que no podría cumplir con cautelar del máximo tribunal, la presidenta del PRO opinó: «Será por debilidad, porque se dieron cuenta que no tenían ningún apoyo social para hacerlo porque la oposición actuó rápido».

“Me parece que la derrota política del Gobierno y el triunfo de una Argentina constitucional es realmente importante. El solo hecho de la aceptación hay que entenderlo como un triunfo de la República sobre la autocracia”, concluyó.