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Polémica por cruce de un barco británico por aguas argentina

todaymartes 23 de enero de 2024 3

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No hay repuesta a una simple pregunta ¿qué bandera llevaba?

Se trata del buque polar científico RRS Sir David Attenborough. El punto principal de la polémica es si navegó o no con bandera británica por la zona, o con bandera isleña, lo que sería una provocación Es el primer incidente de este tipo para la gestión Milei.

El RRS Attenborough no solo incumplió ese paso necesario, sino que permanece registrado en Puerto Stanley bajo la bandera ilegítima de las “Islas Falkland”, según indicaron fuentes de la Secretaría de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas

La reciente navegación de un conocido buque de investigación científica polar del Reino Unido por aguas argentinas, que amarró en Islas Malvinas y en Punta Arenas, Chile, puso de manifiesto no sólo el hecho de que la administración de Milei quiere una política de baja intensidad con Londres en torno al histórico conflicto de soberanía.

Expuso también la crispación de los sectores nacionalistas que además criticaron al Gobierno, tanto por parte del Gobierno de Tierra del Fuego, como del opositor de la UCR, en nombre del senador Pablo Blanco. El legislador está pidiéndole informes a la Cancillería sobre si la cuestión “formará parte” de la supuesta agenda Malvinas “pactada entre Milei y el canciller británico David Cameron” en su reunión del miércoles pasado en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.

El buque en cuestión es el RRS Sir David Attenborouh. Este está realizando su campaña científica de verano, su misión por las aguas del Atlántico Sur y algunas de cuyas zonas circundantes -como las de las Malvinas, Georgias del sur y Sandwich del Sur-. El Reino Unido las administra de manera unilateral pese al rechazo argentino que las reclama. El buque está explorando los ecosistemas antárticos y el impacto del cambio climático en el Océano Antártico.

Polémica por la bandera

El punto principal de la polémica es si navegó o no con bandera británica por la zona, o con bandera isleña, lo que sería una provocación, más allá de que a los sectores más malvineros también les molesta que este buque utilice el estrecho de Magallanes, de jurisdicción chilena, para abastecerse también en los puertos trasandinos. Por cierto, dado el conflicto de soberanía y la guerra de 1982, la Argentina se niega hacerlo.

Luego, para llegar a las Islas navegan aguas territoriales argentinas, sobre todo en las primeras 12 millas de la costa, que es mar territorial y zona exclusiva nacional para luego estar a las aguas internacionales.

Siempre hubo problemas con estas cuestiones y el kirchnerismo protestó reiteradamente a Chile y al Reino Unido, pese a que la norma internacional es que existe lo que se llama “Paso Inocente”: los barcos de todos los Estados pueden navegar por el mar territorial de otro, siempre que se trate de un paso rápido y sin detenciones, y en forma pacífica.

En Cancillería, donde el Area Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico sur está ahora bajo el mando de la embajadora Paola Di Chiaro, ex viceministra de Defensa, aseguran que el Attenborough nunca navegó con bandera de las Islas Malvinas, que es una insignia, azul, roja y blanca, que tiene en un costado una Union Jack (bandera del reino unido) y en otro una oveja.

Ocurre que durante el gobierno de Cristina Kirchner, cuando se ultramalvinizó el conflicto con Londres, Argentina logró que el Mercosur prohibiera el amarre de la bandera de Malvinas en los puertos del bloque. A decir verdad, eso se cumplía a medias y cayó en desuso.

De acuerdo a lo que se pudo observar, el Attenborough estaba el domingo a la noche en las aguas que rodean a las Malvinas. El 12 de enero pasado recaló en Punta Arena. En la ciudad chilena más amiga de las islas -de ahí salen los vuelos de Latam al archipiélago- se lo abasteció de combustible y se le hizo un cambio de tripulación. De ahí zarpó el último jueves para hacer su navegación hacia el mar de Wedell en la Antártica y desde ahí es donde pasó por el mar argentino.

¿Casualidad o causalidad?

El Secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de Tierra del Fuego, Andrés Dachari, escribió: “Mas allá de la indignación que a cualquier argentino pueda generar la información publicada respecto a que un buque con la ilegal bandera colonial británica en nuestras Islas Malvinas ha navegado por las aguas del Estrecho de Magallanes recalando en Punta Arenas y las justificaciones que una acción de estas características pueda encontrar una cierta juridicidad basada en lagunas o grises de la #CONVEMAR, es fundamental trabajar sobre las causas que conllevan a esto”

Por su parte, el senador Blanco recordó que en enero de 2023, este hecho “ya había ocurrido”. Y dijo que quería saber si “se informó al Gobierno Británico el contenido del Decreto Presidencial 256/2010 que establece que ‘todo buque que se proponga transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur deberá solicitar una autorización previa’ cosa que no ocurre”.

Blanco también solicitó que se informe “si se prevé denunciar ante la Organización Marítima Internacional el uso de bandera ilegal Falklands” y “si esta cuestión formará parte de la ‘Agenda Malvinas’ pactada entre el Presidente Javier Milei y el Canciller Británico David Cameron y qué otros temas incluirá dicha agenda”.

“Cuando esto mismo sucedió hace 1 año nos llamó profundamente la atención el silencio de nuestra Cancillería (de Santiago Cafiero) y del Embajador en la República de Chile sobre el asunto. En efecto, el gobierno anterior nunca realizó ningún tipo de acción o comunicación orientada a la defensa de intereses o posiciones de nuestro país. Por ello me parece preciso que el nuevo gobierno opte por una postura más firme y enérgica cuando se violan nuestros derechos soberanos con actos que los ignoran exprofeso”, afirmó el senador fueguino.

La semana pasada, la reunión Milei – Mondino – Cameron terminó con un contrapunto. Mientras que el presidente salió diciendo en forma genérica que habían acordado que la agenda Malvinas la siguiera con el Reino Unido, la canciller, desde el Foreign Office marcaron su propia agenda con que, en una reunión “cordial” en la que “acordaron no estar de acuerdo”. Fuente Clarín .-

 

Escrito por Julio Molina

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