
Conflicto en el gremio petrolero advierte posible cese de actividades en Tierra del Fuego.
El traspaso de operaciones en los yacimientos anteriormente administrados por la petrolera de bandera ha desencadenado una crisis laboral en la zona norte de la isla.
El sindicato de la actividad se declaró en estado de alerta tras denunciar intentos de recortes de personal por parte de la nueva operadora, la firma Velitec.
Desde la conducción gremial se ha fijado una postura tajante: no se aceptarán nuevas desvinculaciones bajo argumentos presupuestarios.
Según trascendió, el sindicato instó a la compañía a devolver la concesión si no cuenta con la solvencia para garantizar la estabilidad de la planta actual, que hoy ronda los 350 operarios tras el retiro voluntario de otros 150 trabajadores durante la etapa de transición.
La tensión se ha trasladado también al plano operativo.
Representantes de los trabajadores denunciaron un intento de "polifuncionalidad" forzada, donde se pretendería que el personal remanente cubra múltiples tareas para compensar las vacantes, priorizando la rentabilidad sobre la seguridad y viabilidad de las labores de campo.
Riesgo en el suministro y falta de mediación política
La mayor preocupación para la provincia radica en la advertencia de un paro total de actividades.
De concretarse la medida de fuerza, el bloqueo de las plantas afectaría de manera directa el suministro de gas para toda la población fueguina.
Asimismo, el sector sindical ha manifestado su malestar ante lo que consideran una ausencia de intervención por parte del Ejecutivo provincial.
Fuentes gremiales aseguran que no se han establecido canales de diálogo fluidos con la administración local para mediar en el traspaso, dejando la resolución del conflicto librada a la negociación directa entre las partes, mientras el normal abastecimiento energético permanece supeditado a la estabilidad de los puestos de trabajo.